lunes, marzo 05, 2007

¡ Adios Sr. Director....!
Será hasta cada clase, hasta cada conversación....hasta cada ejemplo.
Así desde lo mas hondo del corazón, muchos villenses despedimos a nuestro viejo profesor.
Este fin de semana, murió Felipe Felix Arballo.
Gentilhombre, mesurado, prudente, profesor con mayúsculas, ejemplo de muchas generaciones: que más puede pedir un hombre. Sin embargo el tipo humilde y el amigo sincero no pidió homenajes en vida: los que despiertan admiración por la trayectoria que tuvieron y la obra que hicieron, son naturalmente modestos. Saben en lo mas intimo del corazón que los reconocimientos no se compran,que el respeto no se adquier con dinero: se gana cada día. Por eso cuando caminaba lento y elegante por la ciudad del brazo de la mujer de su vida: su esposa Marta, era uno más. Aunque todos sabiamos que no lo era. Por eso duele su perdida.
Sin duda hay una Escuela Comercial antes de Arballo y otra despues de Arballo.
Los hombres prestigian los cargos y las instituciones trascienden o no, según la probidad de sus funcionarios. Por eso y por sus profesores, "la Comercial" prestigió su nombre. El vínculo indisoluble, del nombre de la escuela con el nombre de su mas notable maestro, es algo que ni el tiempo ni la distancia lograran separar.
Felipe Felix Arballo fue, es y será de "la Comercial" (como siempre cariñosamente la llamamos). Pero el hombre támbien se proyectó fuera del ambito educativo: la ciudad lo adoptó como su hijo mas prominente, el Rotary Club como uno de sus integrantes mas destacados, la vida como uno de sus hombres mas lucidos....
Por eso duele y nos duele su partida.
En los ojos de villenses que se contaron por miles al despedirlo, se advertía el sentimiento de haber perdido una referencia, un ejemplo viviente para mencionar a sus hijos.....
Por todo eso, su ausencia es mas dolorosa.
El viejo profesor de Ingles, el respetado director de escuela dejó su testamento: nos dijo con sus actos que no hay mejor ni mas grande título que el de ser: HOMBRE DE BIEN.
A titulo personal, hoy me gustaria tutearlo... para agradecerle el recuerdo y el afecto que siempre me profesó. Que fue mutuo.
Seguro le diría: Hasta cada rato Felix, la promo 1974 en mi nombre te agradece todo lo que supiste enseñarnos...
No se que me deparará la vida... pero seguro algún día volveremos a encontrarnos.
Con gusto volveré a asistir a una de tus clases. Y saldré reconfortado. Como antes. Como en los años 70. Cuando de vos aprendí muchas cosas y de tu esposa Marta, el amor a la libertad sin vueltas y a la ley sin trampas: de ambos, a decir lo que uno piensa, aunque vengan degollando.....
Todavia muchos, seguimos siendo tus alumnos, pese a las canas..........
Porque siempre hay tiempo para aprender
Chau Felix. Un abrazo........

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